Hilanderas de Colliguay buscan alternativas para que su oficio no desaparezca

Alcaldesa Valeria Melipillan visitó a este grupo de mujeres que por más de tres décadas practican su única y particular técnica de hilado y tejido a telar. Por estos días, su mayor preocupación es la severa sequía que afecta a este sector rural de Quilpué y la falta de interés de las nuevas generaciones de aprender el oficio.

Cuatro de la tarde en punto y la mesa para tomar once en el taller de las “Hilanderas de Colliguay” está servida. Es un rito “sagrado” que jamás falla los días de reunión y trabajo en la hermosa cabaña de madera que las cobija y donde el pan amasado y el dulce de membrillo casero no puede faltar.

Tradición que se desarrolla en medio de los telares y ruecas que por más de 30 años han ido adquiriendo, reparando y reutilizando como parte de esta historia que las une en torno a un oficio que heredaron de sus madres.

“Nosotras nos estamos poniendo viejas y la juventud no tiene interés en aprender, entonces nos gustaría que los colegios nos trajeran niños o nos llevaran a nosotras a enseñarles, para que esto no se pierda y quede un legado, sino esto va a morir con nosotras. Invitaría a la gente para que aprenda más de esto porque es un trabajo hermoso que a nosotras nos relaja, nos sentimos bien trabajando estos productos porque son productos naturales entonces invitaría a las niñas a que vengan a aprender acá con nosotras»,  expresó Benigna Morales, una de las fundadoras de la agrupación.

Pese a que lo han intentado, no han logrado atraer a su taller a las nuevas generaciones de mujeres del Valle de Colliguay, a excepción de Agustina que, con solo 11 años, empezó hace algunos meses a aprender el arte del hilado y tejido a telar.

“Un día vine para acá y estaba aburrida y me puse a aprender a hilar, primero aprendí a hilar un poquito y después ya a tejer. Me gusta tejer porque es más entretenido. Por ejemplo, el otro día hice un cuadro para la mesa y le bordé rosas. Es entretenido. Hay algunas amigas que lo encuentran aburrido, pero otras dicen que es entretenido y bacán y que algún día les gustaría aprender. Como ven, hay casi puras abuelitas, entonces si se acaba eso no va a haber taller, no van a haber prendas de lana.”

La Alcaldía quilpueína evaluará la posibilidad de establecer algún tipo de convenio con la Corporación Municipal de Quilpué para que las hilanderas puedan enseñar su oficio en establecimientos educacionales de la comuna, partiendo por la misma escuela de Colliguay, con el fin de que los alumnos y alumnas puedan acercase a este oficio, aprenderlo, practicarlo y transmitirlo para evitar que termine por desaparecer.

“Creo que podemos generar una alianza muy potente para conservar este oficio que es, de cierta forma, parte del patrimonio de nuestra comuna y poder generar algún tipo de convenio con nuestra Corporación Municipal para la realización de talleres en las escuelas de nuestra comuna, sobre todo en la escuela de Colliguay para poder comenzar a dar continuidad a este hermoso oficio que realizan las hilanderas y que no se pierda esta importante tradición.”

La jefa comunal tuvo la oportunidad de presenciar parte del trabajo que actualmente están realizando. Es tal el nivel de detalle y meticulosidad que requiere su técnica, que algunas creaciones demoran meses en ser concluidas.

Agregar que, la Agrupación de Emprendedoras Hilanderas de Colliguay, se constituyó con fecha  05 de octubre de 1994.